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El síndrome de Asperger hace
parte, como el autismo, de los trastornos que impiden el
desarrollo.
No obstante, a diferencia del niño autista, el niño que sufre
de este síndrome no tiene anomalías en la adquisición del
lenguaje. Además, no existe ningún retraso significativo en el
desarrollo cognoscitivo cognoscitivo durante los tres primeros
años de vida. La comprensión del niño es normal, a menudo con
una buena capacidad de memorización.Tampoco hay reacciones
sensoriales excesivas, ya sean por exceso o naturales.
En cambio, como en el autismo, hay trastornos en las
interacciones sociales así como en los comportamientos
repetitivos y estereotipados, y, una gama de actividades y de
intereses limitados.
Por causa de una ausencia de retraso significativo, la mayoría
de las veces, este trastorno es detectado, en el momento de la
entrada a la escuela materna, período en el que las
dificultades en las relaciones sociales podrán entonces
revelarse.
Se pueden hacer las mismas observaciones que tienen que ver
con el autismo : el Método Tomatis debe solamente considerarse
como un medio terapéutico, y se debe utilizar asociado con
otros enfoques.
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